Cuando se cultiva sin químicos una de las premisas básicas es mantener la biodiversidad. Nuestro huerto es un ecosistema y debemos procurarle un equilibrio. Cuanta más biodiversidad tengamos mucho mejor.
A nosotros nos encanta toparnos con avispas, abejas, abejorros, mariquitas, mantis, lagartijas, ranas, salamandras… ¡Es mucho más que una buena idea procurarles un espacio a toda esta fauna auxiliar que tanto nos ayuda!
Además de echarnos una mano con el control de plagas algun@s también polinizan, con lo cual todo son ventajas.
Conviene recordar que las plagas en nuestros cultivos son una señal de desequilibrio en el mismo y ausencia de depredadores naturales. Por lo tanto, lo mejor que podemos hacer es procurar que nuestro huert@, invernadero o zona de cultivo sea un ecosistema donde plantas, insectos, microorganismos y pequeños animalitos convivan en equilibrio.
Importante también destacar el papel que desempeñan los insectos, desde aquí os animo a indagar.
Muchas veces el que tengamos manía o asco a un bichito estriba en la ignorancia que tenemos acerca de ese ser vivo. Sé de qué os hablo. ¡Mi ignorancia sobre los insectos era mayúscula! Ahora queda muchísimo por aprender, pero mi visión ha cambiado totalmente.


